El panorama no ha cambiado mucho desde la última entrada, si acaso podríamos decir que ha ido a peor. Los días de malos augurios han continuado, y ni siquiera la rebaja de tipos de interés acordada por el Banco Central ha traído un poco de tranquilidad y optimismo a los inversores. Sin embargo, después de días y días de recortes, hoy martes el Ibex 35 ha experimentado una importante recuperación. Quizá haya sido esta una de las mejores jornadas en lo que llevamos de año, cosa lógica si tenemos en cuenta hasta dónde se habían desplomado las cotizaciones. Así que después de abrir la semana claramente por debajo de los 7.000 puntos, lo que significaba retroceder a los niveles de 2003, hoy el índice de la Bolsa de Madrid se ha apuntado una ganancia del 4,93 por ciento para situarse en los 7.153, 30 puntos. Un pequeño consuelo a la vista de lo que llevamos perdido en lo que va de año. Mis 10.000 euros iniciales apenas superan ahora los 6.000 como consencuencia de los recortes que el valor de las participaciones sufrió en 2008 más el que el que lleva sufrido en lo que va de año.
La noticia de esta recuperación conseguida hoy ha coincidido con otra noticia según la cual la Comisión Europea estima que el proceso de convergencia de España con la zona Euro se frenó el año pasado. Por primera vez en 13 años la renta per cápita española no siguió acercándose a la renta media de la UE del Euro. El Presidente del Gobierno presumió mucho cuando se anunció oficialmente que habíamos rebasado a Italia y hasta aseguró que nuestro siguiente objetivo era Francia. Pero ahora puede que ese adelantamiento a los trasalpinos haya quedado en suspenso.
Y tampoco corren muy buenas noticias para los ahorradores en renta fija. La retribución de los depósitos bancarios está cayendo dramáticamente, en paralelo con los recortes del Euríbor. Y los fondos de inversión en renta fija obtienen unas rentabilidades casi ridículas cuando no sufren también pérdidas. Realmente es difícil encontrar algo en lo que se pueda colocar los ahorros y esperar una satisfacción razonable. La deuda pública, debido al dinero que ha ido a raudales a refugiarse en ella, también ofrece rentabilidades muy pobres, sobre todo las letras, que son la gran estrella del Tesoro.
Con el buen tiempo de estos últimos días he tenido ocasión de darme alguna vuelta por el Parque para Mayores. Saludé a mi vecina la financiera y me dijo que estaba perpleja, que no esperaba un comportamiento tan negativo de la renta variable después de las pérdidas acumuladas en 2008. El problema, según ella, es que nadie es capaz de averiguar la profundidad de la crisis y menos aún atisbar cuándo podría comenzar la recuperación. Me reconoció además que lo que está pasando es una pequeña ( o quizá grande) cura de humildad para los llamados "analistas del mercado". La mayoría de estos analistas contaban con una subida de los índices para el presente año y nos encontramos con que en los dos primeros meses hemos perdido casi un 25 por ciento. Me recomendó coraje para seguir apostando por la renta variable con la vista puesta en el largo plazo, pero yo le aclaré que no dispongo de más recursos con los que sostener esas "apuestas". De modo que lo único que nos queda es aguardar a que escampe. Salud y buena suerte a todos. Y. G.
BIEN HALLADOS
Hace 16 años