Pero, aparte del placer que proporcionan siempre las obras de Velázquez, me llevé otra extraordinaria sorpresa, porque la obra social y cultural de La Caixa ha organizado, a lo largo del Paseo del Prado, una exposición de esculturas al aire libre con las obras del artista Igor Mitoraj, de origen polaco, aunque nacido en Alemania. Con esta exposición que, por cierto, yo había visto hace unos meses en la Plaza de María Pita, de La Coruña, La Caixa celebra a lo grande la apertura de CaixaForum, que es su nuevo centr
o social y cultural en Madrid. Es un edificio de gran belleza, lleno de alardes técnicos, que se ha construido en el solar que ocupó a comienzos del Siglo XX la central eléctrica que suministraba energía al sur de la capital de España. El emplazamiento no puede ser más acorde con la vocación artística y cultural del nuevo centro: casi enfrente del Museo del Prado y a mitad de camino entre el Reina Sofía y el Thyssen. El CaixaForum contribuirá, sin duda, a reforzar esa zona de Madrid como uno de los espacios culturales más importantes del mundo.
Y en ese espacio urbano, entre la glorieta de Atocha y el Prado, los paseantes se encontrarán hasta el 13 de Abril con las esculturas gigantescas de
Mitoraj. Yo me las encontré cuando las estaban cubriendo con lonas para el acto de inauguración oficial, pero tuve tiempo de hacer las fotos que acompañana a este texto. La primera impresión que uno tiene, sin necesidad de ser entendido en arte, al contemplar estas obras es que podrían ser los restos mutilados de algún naufragio de las naves griegas o romanas. De hecho, en el folleto de presentación se asegura que "Mitoraj ha recuperado el espíritu del arte de Grecia, de Roma y de los grandes maestros del Renacimiento". Sin embargo, se trata de obras de reciente creación, cuyo aspecto marcadamente arqueológico nos recuerda la persistencia de algunos de los grandes interrogantes que han ocupado y preocupado al ser humano: la razón, la espiritualidad, las creencias religiosas, la violencia o la belleza.
2 comentarios:
Amigo Yago.
Lo primero, agradecerte tu comentario y que hayas estrenado y ditinguido con tu comentario mi blog. Yo ya a había visitado el tuyo. Y debo decirte que envidio tu libertad y lamento la pérdida que debe haber sido tu prejubilación para la empresa que te haya dejado marchar.
Nos veremos en el camino. Mientras disfruta del arte, de tu tiempo y la aventura (controlada). Ya sabes que todo pasa.
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