lunes, 10 de marzo de 2008

EL VENDAVAL BIPARTIDISTA ARRASÓ TAMBIÉN EN EL PARQUE PARA MAYORES

Dediqué la noche del domingo a seguir el recuento electoral. Me divertí mucho con los patéticos comentarios que hacían algunos tertulianos de la derecha extrema para tratar de ocultar o disimular lo mucho que les contrariaba la victoria del Partido Socialista. En Telemadrid, Curry Valenzuela, amorrada al pesebre de Esperanza Aguirre no para de insistir en la "arrolladora" victoria de los populares en la Comunidad de Madird. Menos mal que allí estaba el más equilibrado Fermín Bocos para recordarle que se trataba de unas Elecciones Generales y no de unas Autonómicas. Y qué decir de Isabel San Sebastián, columnista de El Mundo, que no tiene cara de ser buena persona, y que me perdone por este juicio que hago a vista de buen cubero. Se dedicó a pedir la cabeza de Rajoy sin más argumento que el de haber perdido dos convocatorias electorales, como si eso no les hubiera ocurrido a otros, entre los que cabe destacar a Felipe González y José María Aznar.
Me conmovió el rostro triste y un poco descompuesto de la bella Elvira Fernández, la esposa del líder del PP, y pensé que a lo mejor había oído los comentarios de estos extremistas mediáticos contra su marido, porque los resultados es verdad que son una derrota, pero resultan más que dignos, a la vista de los merecimientos que habían contraído unos y otros a lo largo de la legislatura. He estado toda la mañana en el Parque, reflexionando sobre las consecuencias del aluvión de votos hacia los dos principales partidos. Os ofrezco aquí algunas de mis conclusiones.
Los eficientes funcionarios del Centro de Investigaciones Sociológicas lo habían pronosticado en su última entrega: la cosa estaba igualada en cuanto a intenciones de voto y las Elecciones se resolverían por un estrecho margen de diputados entre Partido Socialista y Partido Popular. Al final, ese margen ha sido un poco más amplio del previsto, con el PP situado justo en la parte baja de la horquilla que le atribuìan los técnicos del CIS y el PSOE un poco por encima de la parte alta. Pero me parece obligado comenzar este comentario con un reconocimiento a la profesionalidad y la independencia de unos servidores públicos que fueron acusados, desde algunos medios, de estar favoreciendo la estrategia electoral de los socialistas.

EL BIPARTIDISMO SALE MUY REFORZADO

Esta es la primera conclusión, bastante obvia, que puede extraerse de los resultados del domingo. Populares y socialistas sumaban 312 diputados en la Legislatura anterior y ahora tendrán 322. Hace diez años, cuando el primer Gobierno de Aznar, sólo sumaban 297. El propio sistema electoral promueve esta tendencia al bipartidismo, que en realidad nos ha acompañado desde las primeras elecciones democráticas. Pero esta ocasión esa tendencia se ha visto incrementada por los debates cara a cara en televisión y por el temor de ciertos sectores de la izquierda a una posible victoria del PP. Los cinco escaños que gana el partido de Mariano Rajoy demuestran que ese temor no era del todo infundado. Es cierto que el bipartidismo, tan enemigo de los matices, empobrece la democracia. Pero al mismo tiempo proporciona una sólida estabilidad, que es la base para el progreso económico y social. Y es comprensible, por añadidura, que la izquierda sociológica, en vista de que todo el voto de la derecha se agrupa en el PP, tienda a concentrar todo el voto en el Partido Socialista.

RODRÍGUEZ ZAPATERO REFRENDA SU POLITICA Y LO TIENE MÁS FÁCIL PARA GOBERNAR EN SOLITARIO

Esta es la segunda conclusión que se deriva de los resultados. La tradición democrática desde el 77 dice que los gobernantes consiguen aprobar al menos su primera reválida. Lo consiguieron Adolfo Suárez, Felipe González y José María Aznar. Está claro que en el juicio de los electores ha pesado más el balance global positivo de la gestión de ZP que los errores que él mismo se ha comprometido a corregir en esta nueva etapa. Una nueva etapa, como dijo en su comparecencia de la noche electoral "que excluya la crispación, la confrontación, y que busque acuerdos en los asuntos de Estado".
El Partido Poopular mejora sus resultados, pero fracasa en su intento de desbancar a Rodríguez Zapatero. Los 153 diputados que obtiene el PP son, en efecto, un magnífico resultado, como dijo el director de campaña, Pío García Escudero. Recuérdese que Aznar, en su primer mandato, gobernó con 156 escaños en el Congreso. Por eso me sorprendió la cara compungida, casi al borde de las lágrimas, de la esposa de Rajoy en la comparecencia de la calle Génova. La tristeza en el bello rostro de Elvira parecía indicar que ella sabe algo que los demás todavía ignoramos. Es lógico que los populares tuvieran la ilusión y la esperanza de ganar, pero si consideran el panorama con una cierta objetividad, tienen que reconocer dos cosas: que ZP no lo ha hecho tan mal como ellos proclaman y que tampoco habían hecho méritos suficientes para desalojarle de La Moncloa.
E
n mi opinión, Mariano Rajoy se ha ganado el derecho a seguir siendo el líder de los populares. Otra cosa es que a él le apetezca, y yo tengo la impresión de que nunca le ha apetecido demasiado, quizá porque carece de la ambición desmesurada, la pasión desenfrenada por el bastón de mando, que impulsa a otros líderes. Y otra cosa, ésta aún peor, es que a ciertos sectores de la derecha vuelvan a entrarles las urgencias históricas y crean que todo puede resolverse con un cambio de caras y no con un cambio a fondo en el enfoque de las tareas de oposición. Un ejemplo de estas urgencias históricas son las palabras de los tertulianos que comentaba al comienzo.

EL BIPARTIDISMO BARRE A LOS MINORITARIOS

Esquerra Republicana de Cataluña e Izquierda Unida son los más perjudicados por el fenómeno del voto útil a favor de las candidaturas socialistas. A mi juicio, la política y la actuación parlamentaria llevadas a cabo por Gaspar Llamazares le hacían merecedor de un resultado mejor. Como él mismo dijo en la noche del domingo, los resultados no han hecho justicia a la aportación de su grupo al balance de la Legislatura pasada. Pero supo reaccionar con gallardía y anunció que no se presentará a la reelección cuando se celebre la próxima asamblea congresual de IU. Y el resultado de Esquerra parece dar la razón a quienes piensan que su crecimiento espectacular en 2004 era, por encima de todo, una reacción de castigo contra la política del PP en relación con Cataluña.
Dentro de los minoritarios, cabe destacar el mérito extraordinario de Rosa Díez y la Unión para el Progreso y la Democracia. En unas condiciones muy difíciles, han conseguido que su mensaje en favor de una política de Estado que no dependa de las exigencias nacionalistas calase en una parte apreciable del electorado. La presencia de la ex-dirigente socialista en la tribuna de oradores será una de las novedades más estimulantes en la actividad parlamentaria durante los próximos cuatro años.
Cambios en la forma de gobernar y en la de hacer oposición. A mí me parece que lo primero que han querido decir los ciudadanos con su voto del domingo es que no quieren que la gobernación de España dependa de grupos que no se identifican con España y que ponen encima de la mesa reivindicaciones -como esa de las famosas balanzas fiscales- que a lo mejor les favorecen a ellos, pero van en detrimento de todos los demás. Los ciudadanos están pidiendo, además, un entendimiento entre los dos grandes partidos para resolver lo que suele llamarse las cuestiones de Estado. En una entrevista periodística, Rajoy aseguró que, si ganaba, llamaría a Rodríguez Zapatero para pedirle que se abstuviera en la votación de la investidura. Bueno, pues ahora tiene la ocasión de demostrar que es un hombre coherente. ¿Se atreverá a promover la abstención de su grupo cuando se vote la investidura de Rodríguez Zapatero?. Recordando las palabras deHumprey Bogart en el final de Casablanca, podríamos decir que esé sí que sería el comienzo de una gran Legislatura.

Entre mis vecinas ha creído percibir esta mañana que predominaba un sentimiento de decepción; y eso que yo me inclinaba a pensar que, siendo como es ZP un hombre de aceptable apostura y ojos arrebatadoramente azules, la mayoría se alegraría por su victoria. Se ve que tengo el machismo calado hasta los huesos y sigo pensando que las féminas corren detrás del candidato más guapo, como pasaba cuando Felipe González. Pero, queridos convecinos de la blogosfera, los tiempos han cambiado, un cuarto de siglo no pasa en balde. Claro que a lo mejor lo que ha cambiado es la composición sociológica de mi barrio, a lo mejor nos hemos ido yendo hacia la derecha a medida que crecía la renta per cápita. Recuerdo que una vez paramos la cadena de montaje sin previo aviso, porque la gente estaba reventada con el ritmo infernal que llevaba aquella máquina. Y cuando el ingeniero de planta se presentó a pedir explicaciones, el Presidente del Comité de Empresa, que era un hombre instruido, lo dejó boquiabierto con un discurso muy florido en el que le recomendó que no olvidara nunca que "las condiciones de la existencia determinan la conciencia", según había dejado escrito el maestro de Tréveris. ¿No sabéis quién era el maestro de Tréveris? Yo tampoco lo sabía, pero aquella misma noche lo miré en la enciclopedia. Salud y buena suerte a todos. Y. G.

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