viernes, 26 de diciembre de 2008

DIARIO DE UN INVERSOR NOVEL: DÍAS EXTRAÑOS

En las dos últimas semanas del año, la Bolsa española sólo va a tener cuatro jornadas de contratación. Supongo que esto se debe a la ubicación justo a mitad de semana de los días 24 y 31, con lo que se han generado dos bonitos "puentes" de Navidad y de Fin de Año. Los trabajadores de las empresas que trabajan en este mercado lo agradecerán y los inversores no parecen tener muchas ganas de prolongar más la agonía de este ejercicio.
La penúltima semana se cerró el Martes, día 23, con unas pérdidas acumuladas (entre el lunes y el martes) de más del 2 por ciento. Así, pues, quedan pocas jornadas -sólo otras dos- para intentar corregir los resultados de un año que, según el Presidente de la Bolsa, "ha sido traumático, el peor desde 1.929". En el conjunto del año el descenso acumulado es del 40 por ciento; y por lo que se refiere a mi fondo de inversión, ha perdido casi un 25 por ciento desde los primeros días de Septiembre, que fue cuando yo compré mis participaciones. En aquel momento, el llamado valor liquidativo de una participación estaba en 19,10 euros y van a cerrar el año por debajo de los 15 euros.
Para 2009 los pronósticos no son muy optimistas. He leído algún comentario que se atrevía a situar el nivel del Ibex 35 en los 11.000 puntos para finales del año que viene. Eso representaría una ganancia de más del 20 por ciento respecto al nivel actual, pero aún así yo seguiría en números rojos. Paciencia y barajar, dicen los jugadores de cartas en las tascas del barrio cuando las cosas les vienen mal dadas.
También he leído algún otro comentario que aseguraba que "siempre es buen momento para entrar en los fondos de inversión". Siempre es buen momento -añadía el comentarista- a condición de que uno esté pensando en el medio o largo plazo. Ahora bien, ¿cuánto tiempo es el medio o largo plazo? ¿Cuánta paciencia habremos de tener y cuántas veces habremos de barajar las cartas antes de ver el valor de las participaciones por encima del que tenían cuando las compré? No queda más remedio que dar tiempo al tiempo y confiar en que la salud nos acompañe para irlo contando. Una inversión en un depósito a plazo o en Letras del Tesoro habría sido mucho más previsible y segura, pero menos divertida. Decía uno de mis escritores favoritos, Camilo José Cela, que "con los buenos sentimientos es imposible hacer buena literatura". A lo mejor ocurre lo mismo en el mundo de la inversión: que con productos seguros y previsibles es imposible tener materia para alimentar el diario de un inversor, ya sea novel o veterano. Quizá tuve un poco de mala suerte en el momento que fui a elegir para "entrar", aunque en realidad era un gran momento si se compara con los niveles que llegó a tener el Ibex en sus días de máximos históricos. ¿Pero quién podía barruntar que 2008 acabaría siendo peor que 1929? Salud y buena suerte a todos. Y. G.

lunes, 22 de diciembre de 2008

DIARIO DE UN INVERSOR NOVEL: LOS CÍRCULOS VICIOSOS DE MAFO

A Miguel Angel Fernández Ordóñez sólo le falta ser Ministro para completar su dilatada carrera por los altos puestos de la Administración española. Sus amigos, según he leído alguna vez en la prensa, le llaman MAFO, cosa curiosa y llamativa, porque es el único personaje público, que yo sepa, al que se ha puesto un apelativo familiar y cariñoso a base de juntar las iniciales de su nombre de pila y sus apellidos.
Mafo concedió este pasado fin de semana una larga entrevista, en la que hablaba de muchas cosas, entre ellas el pozo en el que parece atrapada la actividad económica: "Nadie escapa a la parálisis -decía el señor Gobernador del Banco de España-, los consumidores no consumen, los empresarios no contratan, los inversores no invierten y los bancos no prestan". Un panorama de tintes muy sombríos que puede ir a peor, pero que también podría mejorar. La economía sigue siendo un misterio y en cuanto a las predicciones para el futuro más o menos inmediato Mafo optó por no "mojarse" ni en una dirección ni en otra.
Así que seguimos sin saber cuándo o quién o por dónde se romperá el círculo vicioso que nos atenaza. Y es posible que esa descripción tan cruda de la realidad haya influido en el ánimo de los inversores, que en este comienzo de semana han optado pòr las ventas hasta provocar un descenso del 1,83 por ciento en el Ibex 35, que cerró la sesión del Lunes, día 22, en los 9.098 puntos. También puede que haya tenido alguna influencia el hecho de que todas las sesiones de la semana anterior se habían cerrado con signo positivo. La duda ahora parece estar en si el principal índice de la Bolsa española conseguirá o no conseguirá cerrar el año por encima de los 9.000 puntos. El ejercicio de 2.008 ha sido malo sin paliativos, seguramente el peor que se recuerda, pero de que mantenga o no esos 9.000 puntos dependerá el tono y el color de los adjetivos que elegirán los cronistas para calificarlo. Salud y buena suerte a todos. Y. G.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

DIARIO DE UN INVERSOR NOVEL: EL ARTE DE BIRLIBIRLOQUE

Algunas asiduas del Parque para Mayores comentaron esta semana lo sucedido con las grandes cantidades de dinero que manejaba el magnate Bernard Madoff. Debo confesar que no llegué a discernir si en sus palabras pesaba más el tono de reproche por lo que hizo el reputado gestor de grandes patrimonios o el tono de admiración por la forma en que consiguió engañar a tanta gente durante tanto tiempo. En la cultura popular española sigue estando muy presente el dicho de que el que roba a un ladrón tiene cien años de perdón. Y como los principales damnificados de la estafa parecen ser algunos bancos, las gimnastas del Parque para Mayores no mostraban mucha animadversión hacia el señor Madoff.
Uno que ha conseguido despertar mi admiración esta semana por dos veces ha sido el señor Bush. En primer lugar por la forma tan ágil con que esquivó los zapatos malolientes que le lanzaba el periodista de Bagdad; y en segundo lugar por algo que dijo el mismo día en que la Reserva Federal rebajaba el precio del dinero a una tasa de entre el 0 y el 0,25. Aseguró el Presidente saliente de los Estados Unidos que "para salvar el mercado libre he renunciado a los principios del libre mercado". Es un retruécano que no he conseguido descifrar, una cosa un poco contradictoria o paradójica, como si alguien nos dijera que para salvar el ejercicio de la medicina ha renunciado a los principios hipocráticos.
En los mercados bursátiles, al menos al comienzo de semana, las cosas fueron mejor de lo que yo había esperado, pues pensaba que el escándalo Madoff tendría un cierto impacto. Pero lo cierto es que el Ibex abrió la semana con un pequeño avance de 48 puntos respecto al cierre del viernes anterior, avance que parecía consolidarse el Martes con otra subida de 144 puntos que elevaban el índice de la Bolsa española hasta los 9.167 puntos. La Bolsa de Nueva York se permitió una alegría mucho mayor para celebrar el histórico recorte de tipos de interés y subió más de un cuatro por ciento.
Después de habernos pasado toda la vida luchando y quejándonos de la inflación, parece que ahora la gran amenaza es la deflación, la caída de los precios, que podría llevarnos a una depresión profunda, como la que sufrió Japón hace algo más de una década. No ganamos para sustos. La Reserva Federal ha dicho que está dispuesta a comprar ella misma los bonos que emite el Tesoro de los Estados Unidos. Esto puede provocar una riada de dólares recién salidos de la máquina de imprimir, pero este recurso tan extremo les parece preferible a las cabezas pensantes frente al riesgo de dejar que la primera economía del mundo se desplome por el precipicio de la depresión.
Mientras tanto, mis diez mil euros iniciales no han llegado a evaporarse, siempre y cuando los informes que emite la gestora del fondo sean ciertos y no una sarta de mentiras como la que había urdido el señor Madoff. No se han evaporado, pero apenas llegan a los 7.800 euros. Aún estoy muy lejos de recuperar lo que tenía a comienzos de Septiembre y en este Miércoles día 17 de Diciembre, el mercado está mostrando una tendencia indecisa: lo de ofrecer el dinero gratis no acaba de entusiasmar a los inversores. Salud y buena suerte a todos. Y. G.

viernes, 12 de diciembre de 2008

DIARIO DE UN INVERSOR NOVEL: SIN SALIRNOS DE LA BALDOSA

Toda la semana había ido muy bien, hasta que llegó el viernes con la rebaja. Pese a todo el balance final de la segunda semana de Diciembre resulta positivo, porque al cierre de los mercados el Ibex 35 se situó en los 8.975 puntos, lo que significa casi 500 puntos más que el cierre de la semana anterior, con un avance del 5,7 por ciento.
Los inversores, esos seres anónimos y un poco asustadizos, andan con los ánimos influenciables en exceso. El lunes se lanzaron acomprar como posesos para dejar patente su satisfacción por las promesas de inversiones públicas hechas por Obama. Y el viernes se lanzaron a vender ( en algún momento de la jornada, según oí en los boletines radiofónicos, la Bolsa española llegaba a caer un 5 por ciento), preocupados por las dificultades que al parecer está encontrando el plan estadounidense para dar ayudas al sector del automóvil. Todo demasiado etéreo, demasiado inasible para el no versado en estas lides. El resto de los días de la semana cerraron con signo positivo en la evolución del índice, pero con ganancias muy moderadas.
Diríase que los inversores, como los bailarines de chotis, tienen prohibido salirse de los estrechos márgenes de la baldosa que ocupan. Y, en consecuencia, giran sobre sí mismos con pequeños y lentos movimientos de ida y vuelta en los que resulta difícil adivinar una tendencia de más largo aliento.
A lo largo de la semana se produjo una nueva subasta del Tesoro, diz que para proporcionar liquidez a los bancos y cajas de ahorro. Una liquidez prestada a un precio de casi el 4 por ciento. Ahora habrá que ver si hay consumidores deseosos de obtener préstamos y las entidades financieras se fían de ellos lo suficiente para concedérselos.
Otra noticia de la semana que me llamó la atención aunque los periódicos no la destacaron mucho, es que los españoles, según las estadísticas de la Comisión Europea, hemos superado a los italianos en Producto Interior Bruto per cápita. No me pidáis que de una definición precisa de qué cosa es el PIB. A veces lo he oído designar como la riqueza que producimos a lo largo del año. El caso es que en 2.007 el PIB español per cápita se situó en el 106 por ciento de la media europea, mientras que Italia se quedó en el 101. Un poco por delante de nosotros tenemos a Francia, que está en el 109. La oficina de estadísticas de la UE calcula estas cifras en paridad de compra, que es un concepto enrevesado que tampoco entiendo muy bien pero que, en esencia, se aplica para eliminar las distorsiones producidas por los diferenters niveles de precios en cada país. No es lo mismo un euro en Madrid que en Bretaña, Lombardía o Galicia.
Hace algún tiempo, nuestro Presidente del Gobierno celebró con alborozo este "adelantamiento" de la renta española a la italiana. Habrá que ver si la situación se mantiene después del periodo de recesión en que ahora estamos inmersos y que nos está golpeando tan duramente. Salud y buena suerte a todos. Y. G.

martes, 9 de diciembre de 2008

DIARIO DE UN INVERSOR NOVEL: ¿MAQUILLAJE CON VISTAS AL FIN DE AÑO?

El comportamiento de la renta variable no deja de ser una sorpresa continua para el observador no avezado en estas lídes. El Ibex 35 ha abierto esta segunda semana de Diciembre con un inesperado avance de más de 500 puntos, lo que significa un salto del 6,42 por ciento y situarse por encima de los 9.000 puntos.
La única referencia a la vista parece ser el ambicioso plan de inversiones públicas anunciado por Barack Obama el pasado sábado. Pero tadavía quedan seis semanas para su toma de posesión y muchos meses antes de que ese plan de mejora en las infraestructuras se haga notar en la actividad económica y en el volumen de empleo. Pese a todo, muchos analistas atribuyeron las subidas de este lunes a la buena acogida que los planes del nuevo Presidente de los Estados Unidos están teniendo entre los inversores. Nueva York marcó la pauta, aunque las subidas fueron mucho mayores en Europa, hasta el punto de que el índice Euro Stoxx 50 ganó nada menos que un 8,76 por ciento.
Como digo, no deja de resultar llamativo este comportamiento de las cotizaciones, porque la semana pasada, con una noticia tan importante como la rebaja de los tipos de interés, predominaron las pérdidas. Y sin embargo ahora, con un simple anuncio de buenas intenciones, los índices se disparan al alza. Veremos hasta cuándo dura, porque uno tiene la impresión de que los que manejan este cotarro están al acecho de cualquier indicio para lanzarse como locos a lo que llaman operaciones a corto plazo.
También podría ocurrir que estemos ante un intento de maquillar las cifras de este horrible 2008, que ya se acerca a su final. Aun contando con las ganancias del lunes, el Ibex 35 ha perdido más de un 40 por ciento en lo que va de año; y en los tres meses transcurridos desde el comienzo de mi aventura inversora, el fondo que me acoge ha bajado un 24 por ciento. De modo que estos movimientos un tanto espasmódicos no me hacen ni fu ni fa, porque yo sigo inmerso en los números rojos. Salud y buena suerte a todos. Y. G.

viernes, 5 de diciembre de 2008

DIARIO DE UN INVERSOR NOVEL: EL PRIMER INFORME TRIMESTRAL

La gran noticia económica de la semana han sido los fuertes recortes de los tipos de interés llevados a cabo por algunos bancos centrales. En Inglaterra no se veía el dinero tan barato desde hace más de medio siglo; y en los países del Euro el precio del dinero quejó fijado en el 2,5 por ciento, después de una rebaja de 0,75 puntos.
Según dicen algunos expertos, con una reducción de esa magnitud los mercados bursátiles, en otras circunstancias, tendrían que haber conseguido grandes alzas. Sin embargo, no ha sido así, quizá por aquello de que donde no hay harina todo es mohína, como dice el refrán castellano. Hay mucho miedo, la salida del túnel no se ve aún y los indicadores disponibles invitan al pesimismo. Ahí están los 170.00 nuevos parados del mes de Noviembre, lo que nos coloca al borde mismo de los tres millones de desempleados.
El Ibex 35 ha cerrado esta primera semana de Diciembre en los 8491 puntos, con un retroceso de 420 respecto a la última semana de Noviembre. Y mientras los mercados se debaten entre mantenerse o seguir bajando, en los últimos días he recibido en casa el primer informe trimestral sobre la evolución de mi fondo de inversión, colocado todo él en valores de la renta variable española. Se refiere al tercer trimestre del año y la verdad es que no comprendo muy bien cómo llega con tanto retraso, y más si tenemos en cuenta la parquedad de la información que contiene. Los redactores del informe se limitan a señalar que las bolsas se encuentran en sus niveles más bajos de valoración, que, a modo de consuelo, podemos fijarnos en que la rentabilidad por dividendo de las empresas del Ibex ( por encima del 5 por ciento) supera a la rentabilidad que ofrecen los Bonos del Estado a diez años ( alrededor de un 4,15 por ciento). Luego añaden que "para los inversores con capacidad de aguantar la volatilidad de los mercados, la Bolsa española, a estos niveles, es una clara oportunidad de inversión". Esta frase me hizo recordar las palabras que yo le había oído en el Parque para Mayores a mi vecina la financiera, cuando comentó con otras compañeras de ejercicios que "había que saber aguantar después de entrar".
Pues bien, aguantando estamos, evidentemente, aunque ya veremos hasta cuándo. Según el informe trimestral que vengo citando, el valor liquidativo de la participación a 30 de Septiembre era de 17.58, lo que representa una pérdida del 8 por ciento más o menos de la inversión inicial. Lo peor ha venido después, en los meses de Octubre y Noviembre, hasta acumular unas pérdidas de casi un 30 por ciento. Actualmente, el valor de la participación debe de andar en torno a los 14 euros, frente a los más de 19 cuando coloqué mis 10.000 euros. Y no hay muchas esperanzas de una mejora sustancial antes de final de año. Salud y buena suerte a todos. Y. G.

lunes, 1 de diciembre de 2008

EL DIARIO DE UN INVERSOR NOVEL: DEPÓSITOS BANCARIOS Y FONDOS DE PENSIONES

Esta primera semana de diciembre ha comenzado con fuertes recortes en los índices, y eso que al parecer se espera una rebaja del precio del dinero por parte del Banco Central Europeo. Pero la batuta la lleva Nueva York; y allí, por la recesión o por lo que sea, el índice Dow Jones se ha apuntado un retroceso de 679 puntos para estrenar el último mes del año, nada menos que un 7,7 por ciento de caída. En Europa la cosa ha ido un poco más suave, pero aún así, nuestro Ibex 35 ha perdido un 4,49 por ciento para situarse en los 8.510 puntos. Es un fuerte contraste con lo sucedido en la última semana de Noviembre, cuando los índices ganaron -al menos en el caso de España- más de un 11 por ciento.
Y digo que ganaron los índices, porque yo, y supongo que otros muchos como yo, seguíamos en pérdidas, fuertes pérdidas, a pesar de la subida semanal de las cotizaciones. Es curioso cómo describen los cronistas bursátiles estos movimientos: los inversores han considerado que era la hora de recoger beneficios, decían a última hora del lunes para explicar el transcurso de la jornada. ¿Qué beneficios, si mis 10.000 euros iniciales se habían reducido a poco más de 7.000?
En los periódicos del fin de semana me llamó la atención la carta de una mujer, supongo que de una edad similar a la mía, que se quejaba por la falta de seguridad de los fondos de pensiones, frente a las garantías, recientemente ampliadas, de que gozan los depósitos bancarios. Se quejaba también porque en lo que llevamos de año, decía ella, los fondos de pensiones han perdido algo así como un 25 por ciento de su patrimonio. Es una lástima que esta lectora no pasee por el Parque para Mayores, porque creo que podría explicarle algunas cosas.
En primer lugar, no todos los fondos de pensiones habrán perdido un 25 por ciento. Lo habrán hecho los que estén invertidos principalmente en renta variable, como es el caso de mi fondo de inversión , cuyas vicisitudes vamos aquí relatando. Los que estén invertidos en la llamada renta fija que tampoco es fija ( bonos del Estado y de empresas más o menos solventes) habrán perdido algo también como consecuencia de los movimientos de los tipos de interés y de las comisiones elevadas que se cobran las gestoras de los fondos. Y habrá algunos, los que hayan tenido un mejor acierto en la gestión, que hayan ganado algo, no mucho pero algo.
En segundo lugar, el dinero que va a un fondo de pensiones se invierte con unos cálculos de rentabilidad a largo plazo, de ahí que haya un porcentaje que se coloca en títulos de renta variable, porque se tiene la convicción de que la renta variable ofrece unos rendimientos superiores a la renta fija. Nadie puede prometer cuánto rendirá una inversión colocada en bonos o títulos bursátiles. La rentabilidad dependerá de cómo vayan los mercados, y a las gestoras sólo se les puede exigir que hagan una gestión eficaz, leal y profesional, que no hagan fraudes ni pufos, vamos. Pero no se les puede exigir un rendimiento determinado.
En tercer lugar, está la cuestión fiscal: un depósito bancario no da derecho a la desgravación y un fondo de pensiones sí. Y esta es la clave de bóveda de todo el asunto: sin la desgravación fiscal, los fondos de pensiones no son una alternativa interesante. De hecho, a mí no me parecen interesantes ni siquiera contando con esa desgravación, entre otras cosas porque son dinero cautivo ( metido en el "corralito", como dirían los argentinos ) hasta que uno se jubila y porque el señor Solbes impulsó hace un par de años un cambio que empeora el tratamiento fiscal que reciben cuando llega la hora de cobrarlos.
En definitiva, lo que yo le habría dicho a esta lectora, como suele decirme a mí el asesor de la oficina bancaria, es que se necesita una estudio a fondo de su perfil particular para saber qué es lo que más le conviene. Los depósitos a plazo son más seguros y más rentables que la mayoría de los fondos, pero no tienen desgravación fiscal. A partir de ahí, hay que echar mano de la calculadora. Salud y buena suerte a todos. Y. G.