Toda la semana había ido muy bien, hasta que llegó el viernes con la rebaja. Pese a todo el balance final de la segunda semana de Diciembre resulta positivo, porque al cierre de los mercados el Ibex 35 se situó en los 8.975 puntos, lo que significa casi 500 puntos más que el cierre de la semana anterior, con un avance del 5,7 por ciento.
Los inversores, esos seres anónimos y un poco asustadizos, andan con los ánimos influenciables en exceso. El lunes se lanzaron acomprar como posesos para dejar patente su satisfacción por las promesas de inversiones públicas hechas por Obama. Y el viernes se lanzaron a vender ( en algún momento de la jornada, según oí en los boletines radiofónicos, la Bolsa española llegaba a caer un 5 por ciento), preocupados por las dificultades que al parecer está encontrando el plan estadounidense para dar ayudas al sector del automóvil. Todo demasiado etéreo, demasiado inasible para el no versado en estas lides. El resto de los días de la semana cerraron con signo positivo en la evolución del índice, pero con ganancias muy moderadas.
Diríase que los inversores, como los bailarines de chotis, tienen prohibido salirse de los estrechos márgenes de la baldosa que ocupan. Y, en consecuencia, giran sobre sí mismos con pequeños y lentos movimientos de ida y vuelta en los que resulta difícil adivinar una tendencia de más largo aliento.
A lo largo de la semana se produjo una nueva subasta del Tesoro, diz que para proporcionar liquidez a los bancos y cajas de ahorro. Una liquidez prestada a un precio de casi el 4 por ciento. Ahora habrá que ver si hay consumidores deseosos de obtener préstamos y las entidades financieras se fían de ellos lo suficiente para concedérselos.
Otra noticia de la semana que me llamó la atención aunque los periódicos no la destacaron mucho, es que los españoles, según las estadísticas de la Comisión Europea, hemos superado a los italianos en Producto Interior Bruto per cápita. No me pidáis que de una definición precisa de qué cosa es el PIB. A veces lo he oído designar como la riqueza que producimos a lo largo del año. El caso es que en 2.007 el PIB español per cápita se situó en el 106 por ciento de la media europea, mientras que Italia se quedó en el 101. Un poco por delante de nosotros tenemos a Francia, que está en el 109. La oficina de estadísticas de la UE calcula estas cifras en paridad de compra, que es un concepto enrevesado que tampoco entiendo muy bien pero que, en esencia, se aplica para eliminar las distorsiones producidas por los diferenters niveles de precios en cada país. No es lo mismo un euro en Madrid que en Bretaña, Lombardía o Galicia.
Hace algún tiempo, nuestro Presidente del Gobierno celebró con alborozo este "adelantamiento" de la renta española a la italiana. Habrá que ver si la situación se mantiene después del periodo de recesión en que ahora estamos inmersos y que nos está golpeando tan duramente. Salud y buena suerte a todos. Y. G.
BIEN HALLADOS
Hace 16 años
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