Es asombrosa la rapidez con la que se le van a uno los días. Me habían advertido que uno de los grandes peligros de la prejubilación era el aburrimiento y ahora resulta que tengo tal acumulación de tareas (no retribuídas, por supuesto) que casi no puedo visitar el Parque para Mayores y menos aún llevar esta bitácora al día.
Me pongo al teclado cuando la semana bursátil está a punto de terminar y con todo el mundo a la espera de la nueva votación en la Cámara de Representantes norteamericana. Lo que se va a votar es el llamado Plan de Rescate de Wall Street que rechazaron el lunes y que el Senado aprobó, con muchas modificaciones y algunos añadidos un tanto estrambóticos, el miércoles. Ha sido una semana, en cierto modo, parecida a la anterior, que me atreví a comparar con una ducha escocesa.
El lunes se presentó un panorama muy negro, con caídas muy fuertes en todas las bolsas mundiales. Los periódicos atribuyeron estos desplomes al rechazo del Plan de Rescate elaborado por la Adminsitración Bush. La amenaza de un pánico mundial pareció planear sobre nuestras cabezas. Algunos gobiernos europeos tuvieron que intervenir para salvar de la quiebra entidades financieras afectadas por el mal de las "hipotecas locas". En España, el Ministro de Economía presentó el proyecto de Presupuestos para el año que viene y aprovechó para decir que no tenía ninguna duda sobre la seguridad de los ahorros de los españoles en cualquier banco de nuestro país.
Esta mención a los ahorros, por muy bienintencionada que estuviera, no dejó de preocuparme, porque me dio la sensación de que Pedro Solbes estaba jugando con las cosas de comer. Luego me di cuenta de que no tenía más remedio que decir lo dijo, porque eran los periodistas los que le habían preguntado y el mensaje habría sido muchísimo peor si opta por dar la callada por respuesta. Me enteré después, cosa que no sabía, de que los primeros 20.000 euros depositados en cuentas bancarias están garantizados. Esto contribuyó a serenar un poco más mis ánimos.
En los días siguientes tuve la impresión de que las aguas volvían a su cauce, gracias a la votación en el Senado estadounidense y a las expectativas de que la Cámara de Representantes acabe dando también su aprobación. Pero el jueves volvieron los recortes, como dicen los comentaristas de bolsa, aunque no con la intensidad tremenda del lunes. En resumidas cuentas, cuando faltan unas horas, como decía al principio, para el cierre semanal, el Ibex35 está en los 11.002 puntos, lo que significa un retroceso de 385 puntos con respecto al cirre de la semana anterior. En lo que llevamos de año el índice del mercado español lleva perdido más de un 27 por ciento, pero desde que yo coloqué mis 10.000 euros el descenso no llega al 10 porciento. El mes de Septiembre ha sido ciertamente turbulento. Veremos como se comporta este mes de Octubre que acabamos de estrenar. Salud y buena suerte a todos. Y.G.
BIEN HALLADOS
Hace 16 años
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